Pasada la medianoche, fuma y piensa en todo este tiempo en que estuvo perdid.
Un paso es lo único que se necesita para empezar a caminar.
El dolor, la soledad, la decepción, a veces dan a luz una nueva perspectiva. A veces son el precio a pagar por cambio.
Un nuevo viaje.
Una nueva vida.
Una imagen o sonido te llevan en el tiempo, y de pronto te volves a sentir en tu piel.
Noche sin luna, nieva, frío, silencio.
Maga... por fín se volverán a ver.
Reír, llorar, compartir, vivir, dejar, aprender.
La playa, vuelve a su Paraíso... Sí, hay un cielo.
Le entusiasma verl por el entusiasmo de volverse a ver. Qué ironía, que ojos extraños a veces te muestren más de tu alma, que los de alguien que ha compartido tu cama por años.
El hombre es un animal de hábitos, de costumbres. Uno se acostumbra a todo. Rutina, insatisfacción, letargo. El peso de la rutina. El paso del tiempo, o que el tiempo no pase. Diálogos de silencios. Lagrimas que colmaron el vaso. Las promesas que se llevó el viento. Y la pérdida de la primera persona. Todo. Hasta que un día decís basta.
martes, 13 de febrero de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
