830 Pablito Rago brilla por su ausencia. Un inesperado cruce intergaláctico con Tito y una conversación virtual sobre traumas de la niñez me deja pensando.
Recuerdos que vuelven y recuerdos que faltan de un rompecabezas infame. Cuesta abajo con mis pensamientos a la carga tengo más ganas de renunciar que de cualquier otra cosa. Hoy al menos, nada tiene sentido ni motivo. Es un puto lunes gris donde ni hay ganas de tener ganas de nada. No hay punto.
Se me cruzó hablar con Pablito pero no creo que entienda o que piense que es importante o no va a saber qué decir o hacer, o la frustración lo va a sobrepasar y se va a terminar enojando conmigo. Probablemente ni me crea. No sé, no dejo de pensar en todas las implicancias de este estúpido recuerdo que viene a caer justo ahora, qué mejor y peor momento para eso.
Quisiera agarrar una goma gigante y desaparecer de todos lados. La Valija aquieta un poco la cabeza pero no lo suficiente.
Estoy enojada, cansada y acostumbrada.
lunes, 31 de mayo de 2004
Depresiva rutina
1038 y me estoy yendo a comprar un venti latte (cafe con leche) una porcion de torta y una botella de jugo de naranja, trabajo de 11 a 5 y despues, nada. Él trabaja hasta cualquier hora, los domingos suelen ser siempre la misma cagada una y media de la manana o algo asi.
Hace frio, esta re nublado y llueve desde hace un mes. Hace mas de una semana que no voy al solarium, la falta de sol, buen clima y diversion me estan comiendo viva. Decir que no aguanto mas es redundante. Clima de bosta, esta re lloviendo, que desastre.
Nada. Todo se torna tan deprimente con esta primavera sin sol, sin color, sin risas y especialemente sin amor.
Hace frio, esta re nublado y llueve desde hace un mes. Hace mas de una semana que no voy al solarium, la falta de sol, buen clima y diversion me estan comiendo viva. Decir que no aguanto mas es redundante. Clima de bosta, esta re lloviendo, que desastre.
Nada. Todo se torna tan deprimente con esta primavera sin sol, sin color, sin risas y especialemente sin amor.
sábado, 29 de mayo de 2004
¿Por dónde empezar?
No sé, me dieron ganas de compartir lo que pienso y vivo o dejo de vivir. También creo que estoy buscando dejar una prueba de qué he pasado, para no olvidar, ni arrepentirme de futuras decisiones y cambios que ocurrirán en un futuro inmediato.
Comencé una etapa de rutina en pos de progreso, a la espera de un montón de condiciones para empezar una nueva vida que nunca llega. Ligada a gente que realmente no me hace bien y operan más bien como un ancla. El debate pasa por irse o quedarse, esa es la gran cuestión. Volver a un punto de partida, que dejé dos años atrás no con poco esfuerzo para ser libre es la opción más evidente. La vivencia actual es salvar y esperar, callar y esperar, pasar el tiempo y esperar, esperar, esperar, esperar. Esperar al menos un año más en la misma situación que no tolero desde hace dos años. Un anillo que me quema el dedo, un corazón que pide a gritos ser liberado. En el medio, yo. Yo y mi conciencia, sabiendo que cualquier decisión que tome, implicará un cambio radical, y sin retorno. No es poca presión no tener margen de error. El día a día es ridículo, hay tan poco que perder, y una completa incertidumbre con què se puede ganar.
¿Adónde quiero llegar?
Esta estúpida impotencia de haber pasado el cuarto de siglo y seguir sin saber qué quiero, francamente me agobia.
Comencé una etapa de rutina en pos de progreso, a la espera de un montón de condiciones para empezar una nueva vida que nunca llega. Ligada a gente que realmente no me hace bien y operan más bien como un ancla. El debate pasa por irse o quedarse, esa es la gran cuestión. Volver a un punto de partida, que dejé dos años atrás no con poco esfuerzo para ser libre es la opción más evidente. La vivencia actual es salvar y esperar, callar y esperar, pasar el tiempo y esperar, esperar, esperar, esperar. Esperar al menos un año más en la misma situación que no tolero desde hace dos años. Un anillo que me quema el dedo, un corazón que pide a gritos ser liberado. En el medio, yo. Yo y mi conciencia, sabiendo que cualquier decisión que tome, implicará un cambio radical, y sin retorno. No es poca presión no tener margen de error. El día a día es ridículo, hay tan poco que perder, y una completa incertidumbre con què se puede ganar.
¿Adónde quiero llegar?
Esta estúpida impotencia de haber pasado el cuarto de siglo y seguir sin saber qué quiero, francamente me agobia.
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