miércoles, 25 de abril de 2007
viernes, 20 de abril de 2007
Amante se busca
Tropecé de nuevo con la misma piedra.... No, jajaja qué risa que me da, jejeje no me puedo detener, jijiji no me paro de reír, jojojo, y jujujuju (Flavia).
La enseñanza del otro día en un sobrecito de La Virginia: una mujer iba caminando por la calle distraída y de pronto, pum! se cae en un pozo y se ensucia toda. Regresa a su casa, se cambia, se acomoda el maquillaje y se encamina nuevamente. Esta vez va prestando más atención, pero pasó demasiado cerca del borde, se resbala, y otra vez cae al pozo. La proxima vez, camina prestando atencion y esquiva el pozo por el bordecito. Al final, un buen día decide cambiar de vereda...
Es que todo este apuro y hay tanto tráfico (tránsito?), que no da para esperar.
No me caigo al pozo de cabeza, más bien me siento en el borde, bajo las piernas, salto y caigo paradita -con dos colitas y una microminifalda de jean toda rota, all stars, y una remera de Modest Mouse.
Entonces es un juego. Es como ir a ver una película, mirar el partido, o ir al gimnasio, para desconectarse.
Es el tema de los servicios, las conexiones, las deconexiones, y las deconectadas conexiones.
No tengo ganas de nada serio, nada profundo, necesito un recreo. Aunque ahora me siento aburrida, estoy relajada. No sé qué me estresa. Al final, de qué me quejo.
Como decían en mi pueblo: ¨A esa le falta un buen revolcón¨.
La enseñanza del otro día en un sobrecito de La Virginia: una mujer iba caminando por la calle distraída y de pronto, pum! se cae en un pozo y se ensucia toda. Regresa a su casa, se cambia, se acomoda el maquillaje y se encamina nuevamente. Esta vez va prestando más atención, pero pasó demasiado cerca del borde, se resbala, y otra vez cae al pozo. La proxima vez, camina prestando atencion y esquiva el pozo por el bordecito. Al final, un buen día decide cambiar de vereda...
Es que todo este apuro y hay tanto tráfico (tránsito?), que no da para esperar.
No me caigo al pozo de cabeza, más bien me siento en el borde, bajo las piernas, salto y caigo paradita -con dos colitas y una microminifalda de jean toda rota, all stars, y una remera de Modest Mouse.
Entonces es un juego. Es como ir a ver una película, mirar el partido, o ir al gimnasio, para desconectarse.
Es el tema de los servicios, las conexiones, las deconexiones, y las deconectadas conexiones.
No tengo ganas de nada serio, nada profundo, necesito un recreo. Aunque ahora me siento aburrida, estoy relajada. No sé qué me estresa. Al final, de qué me quejo.
Como decían en mi pueblo: ¨A esa le falta un buen revolcón¨.
jueves, 19 de abril de 2007
Chamuyo
Después de toda la pavada del pasado fin de semana, hoy nos volvímos a dirigir la palabra. La situación, una completa payasada. Lo que más me molestaba, era la sensación de que desde el otro punto de vista, me habían tomado por boluda.
Why talk the sweet talk and not follow thru when we were already having sex? Sex with you is fun and fine. Just please, don´t b.s. me;
La cuota de estupidez que yo le puse a la situación, no tiene vuelta. Fuera de eso, me quedaban los restos de dignidad y la posibilidad de ser yo la que diga cómo y cuándo se acaba.
¨Desde que te perdí, la vida me sonríe más y más¨ fue mi himno eufórico a la independencia. A medida que pasan los días, las semanas, la interpretación de esa independencia se transforma. La euforia inicial se transforma en rutina y así es como la perspectiva empieza a mutar.
Si fuera un caballo podría decir, para resumirlo en pocas palabras, que no añoro las riendas, pero ciertas partes de la pradera no eran tan verdes como parecían.
Why talk the sweet talk and not follow thru when we were already having sex? Sex with you is fun and fine. Just please, don´t b.s. me;
La cuota de estupidez que yo le puse a la situación, no tiene vuelta. Fuera de eso, me quedaban los restos de dignidad y la posibilidad de ser yo la que diga cómo y cuándo se acaba.
¨Desde que te perdí, la vida me sonríe más y más¨ fue mi himno eufórico a la independencia. A medida que pasan los días, las semanas, la interpretación de esa independencia se transforma. La euforia inicial se transforma en rutina y así es como la perspectiva empieza a mutar.
Si fuera un caballo podría decir, para resumirlo en pocas palabras, que no añoro las riendas, pero ciertas partes de la pradera no eran tan verdes como parecían.
martes, 10 de abril de 2007
The purpose of your life
The purpose of your life is to find and do the purpose of your life.
Un vaso con agua, un cigarrillo y después a la cama...
Hace un rato pensaba en cómo me pierdo en la rutina y me olvido que esta vida es mía y puedo hacer con ella lo que quiera.
Es curioso recordar cuantas veces que he pensado o escrito: ¡Esta vida es mía y hago con ella lo que me de la gana! y a ese pensamiento generalmente le ha seguido ¨y nadie tiene derecho a juzgar si vivo o si muero.
De momento, en realidad desde hace un tiempo, lo último que se me ocurre es morirme, y mucho menos matarme. A veces la rutina me mata, pero la culpa es mía. Lo único que necesito para matar la rutina es hacer algo distinto, no digo siquiera algo extraordinario, sino simple y sencillamente algo diferente. Comer en un lugar nuevo, probar un nuevo sabor de helado, subirme a una montaña rusa, cosa que nunca me he atrevido a hacer, o cosas por el estilo.
Cosas que haría si tal vez supiera que me voy a morir, esas cosas de las que uno pondría en una lista de cosas para hacer antes de morir. Claro que en la lista hay algunas extravagancias, pero muchas otras son cosas, casi pavadeces que podría hacer de cuando en cuando sin necesidad de una enfermedad terminal, marcando los días que me queden.
Me es curioso también, pensar en la necesidad de una lista de cosas que haría si supiera que me voy a morir. Como si no lo supiera.... Desde el momento en que entendí que estaba viva, supe que me iba a morir, como todos y cada uno de nosotros. Tarde o temprano todos nos vamos a morir.
No me da miedo morirme. Me da miedo el cómo, no tanto el cuándo. En tanto y en cuanto me sienta felíz o al menos conforme con la vida que he llevado.
Esta noche, por ejemplo, si muriera mientras duermo, no puedo decir que moriría miserable, pero sí tengo la certeza que podría haber algo, mucho más.
Tendré que hacer una lista de cosas para hacer, por gusto, sabiendo que esta vida es mía.
Me caigo de sueño, pero no quería dejar de pasar esta revolucionaria idea, que sin ser innovadora, le pone un sentido diferente al día a día. Es una puerta abierta a alternativas y cambios. La idea está llena de energía renovada, aunque más no sea, por el hecho de considerar que uno es dueño de su vida.
Un vaso con agua, un cigarrillo y después a la cama...
Hace un rato pensaba en cómo me pierdo en la rutina y me olvido que esta vida es mía y puedo hacer con ella lo que quiera.
Es curioso recordar cuantas veces que he pensado o escrito: ¡Esta vida es mía y hago con ella lo que me de la gana! y a ese pensamiento generalmente le ha seguido ¨y nadie tiene derecho a juzgar si vivo o si muero.
De momento, en realidad desde hace un tiempo, lo último que se me ocurre es morirme, y mucho menos matarme. A veces la rutina me mata, pero la culpa es mía. Lo único que necesito para matar la rutina es hacer algo distinto, no digo siquiera algo extraordinario, sino simple y sencillamente algo diferente. Comer en un lugar nuevo, probar un nuevo sabor de helado, subirme a una montaña rusa, cosa que nunca me he atrevido a hacer, o cosas por el estilo.
Cosas que haría si tal vez supiera que me voy a morir, esas cosas de las que uno pondría en una lista de cosas para hacer antes de morir. Claro que en la lista hay algunas extravagancias, pero muchas otras son cosas, casi pavadeces que podría hacer de cuando en cuando sin necesidad de una enfermedad terminal, marcando los días que me queden.
Me es curioso también, pensar en la necesidad de una lista de cosas que haría si supiera que me voy a morir. Como si no lo supiera.... Desde el momento en que entendí que estaba viva, supe que me iba a morir, como todos y cada uno de nosotros. Tarde o temprano todos nos vamos a morir.
No me da miedo morirme. Me da miedo el cómo, no tanto el cuándo. En tanto y en cuanto me sienta felíz o al menos conforme con la vida que he llevado.
Esta noche, por ejemplo, si muriera mientras duermo, no puedo decir que moriría miserable, pero sí tengo la certeza que podría haber algo, mucho más.
Tendré que hacer una lista de cosas para hacer, por gusto, sabiendo que esta vida es mía.
Me caigo de sueño, pero no quería dejar de pasar esta revolucionaria idea, que sin ser innovadora, le pone un sentido diferente al día a día. Es una puerta abierta a alternativas y cambios. La idea está llena de energía renovada, aunque más no sea, por el hecho de considerar que uno es dueño de su vida.
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