viernes, 23 de enero de 2015

Volver... con la frente marchita?

Wow... Volver y ver que deje de escribir en Marzo del 2013... Siendo casi Febrero del 2015... Wow.

Creo que esta ha sido mi ausencia mas extensa.

Pasaron tantas, tantísimas cosas en todo este tiempo que en un recuento probablemente no haría justicia - pero hoy siento la tentación de volver a escribir, y esto sí que no es casual.

Primero, leer mi último post, en 2013, me alegra releerme tan bien y tan entera. Hoy, no me reconozco y ya hace unos días, tal vez semanas, que me cuesta encontrar en mí a la que era, después de tanto esfuerzo en convertirme en esa que tanto me gustó.

Hoy siento que me he distraído y perdí la senda a mi misma. Eso, en mí, tiene un precio y estoy empezando a ver las cuotas llegando día a día, en los pensamientos diarios y la falta de fondos en la cuenta de mis haberes internos.

Hace días, tal vez semanas, que veo niebla, que aún cuando despeja para mí está nublado aún ahora, viviendo en el lugar de mis sueños, con una vida surreal que para muchos sería soñada.

Será el sol, que resucitó las raíces de esta depresión de mierda, como hierba mala, trepando y acaparando de a poco cada vez más terreno. Llenándome de inseguridades injustificadas, de celos infundadas, de una actitud de mierda, con falta de ganas, exceso de quejas, sentimientos de inutilidad y de falta de ilusión, la pérdida del gusto, del disfrute y lo de esa sensación de eterna soledad e infinita tristeza (la que siento cuando desaparezco porque la depresión me ha tomado rehén).

No quiero hundirme en este mar negro y siento el agua hasta el cuello. Tengo que iniciar mi búsqueda  y rescatarme del lado oscuro de mi cerebro. La depresión es un problema químico y no me quedan dudas que la química, hoy por hoy, la tengo fuera de balance. Sea por mezclar mi medicina con Ambien, porque sigo con insomnia crónica, sea por la exposición a tanto stress, aunque fuera del lindo, por tantos cambios, o tal vez por permanecer en este estado de transición extendida, aunque hoy en día, parece más bien un estado de coma- bueno, no tanto, más bien autismo.

Es casi imposible hablar del presente, porque lo único que sigue estando desde la última vez que escribí, es Milo. El resto... todo ha cambiado.

En la época que dejé de escribir conocí a Eric. Imprevista situación, que no sólo no promoví sino que además traté de evitar y resultó en una relación. Sin dramas de corazones rotos, sin persecuciones, sin juegos de su parte ni especulaciones, pero llena de novedad, adrenalina y aventuras.
Todo se fue dando súbitamente, de manera natural pero a la vez super excitante.

Milo y yo nos mudamos con él y sus 3 perras. Aunque a los pocos meses una de las perras que estaba enferma fue al cielo de perros. Viaje a ver a mi hermano Mati en Vegas. Me operé las lolas por segunda vez y todo salió bien.
Finalmente conocí California con Eric en un viaje y en Feb del año pasado dejé de trabajar para empacarnos, vender dos casas, mudarnos a SB en CA a una casa soñada que él compró (primavera-verano todo el año).

La transición no fue simple, ventas y compras nunca lo son, construcciones y demoliciones, etc... vivimos con sus padres por un par de semanas y manejamos a través de US - de Michigan a Cali, con dos camionetas, un trailer, mi Mini, plantas, y ahora nuestros dos perras y gato.
Me propuso casamiento, y después de algún tiempo y mis muchas dudas al final dije si a un casamiento super informal e íntimo: sin vestido blanco, ni ninguna de esas formalidades que tanto detesto.

La búsqueda laboral fue más difícil que otras veces, pero me contrataron para abrir un local de Reebok... después de 7 entrevistas, cambio de nuestros planes, stress y demás, dos días antes de empezar a trabajar me avisaron que cancelaron la apertura del local de manera permanente, o sea que ya no tenía trabajo y tenía que volver a buscar de cero.

Cambios de planes, falta de ofertas por trabajos que valieran la pena, que justificaran las horas, el pago, la distancia, etc... sigo sin trabajar y sin mayores expectativas - de hecho probablemente vuelva a estudiar - esto es para otro post.
No trabajar desde hace un año es raro y aunque el se estresa por generar dinero, los montos necesarios para cubrir la casa, expensas y estilo de vida son exhorbitantes comparados con la plata que yo generaría. O sea que de momento, sigue sin haber presión mayor porque yo trabaje, por trabajar "de cualquier cosa"... sino más bien, ver algo a futuro que me guste y sea más lucrativo - o al menos, una de dos.

Nos casamos en Septiembre del año pasado. Nos llevamos super bien y me trata como a una reina.
Muchas cosas en mí cambiaron, desde dejar de fumar cigarrillos, y hace ya más de medio año dejé a mi querida valijita de Juliana - primero por la cirugía y luego por la búsqueda laboral.
Cocino a diario, cosa que nunca imaginé que haría ya que me negué por tantísimos años - y la mayoría de las veces, ahora lo disfruto.
Y descubrí el gusto por la jardinería... nuestra casa tiene terrazas con jardines de helechos, de palmeras y de suculentas. Tengo mi área, la nursery, donde disfruto creando nuevas plantas, de cortes o desde hojas y creando mas macetas, o plantando, podando, etc. La playa está a un par de cuadras, aunque nunca fui a "tomar sol", si llevo las perras a correr por ahi a veces...
La casa tiene una vista al Pacífico espectacular, una catarata con un estanque que da al living, con 17 peces (koi) que adoro porque son muy mascotas, hasta les gusta comer desde la mano de una.

Milo y las perras, Whitney y Gracie se llevan super bien y Milo, que en Agosto cumplió 8 años, se ha venido adaptando a todos los cambios y transiciones como un fenómeno - mejor que yo aparentemente... sigue siendo de interior, pero disfruta de su vista oceánica y de los jardines, minados de pájaros, pajaritos y mariposas.

Mi amigo del alma vino a visitarnos acá desde Arg. para mi cumpleaños aunque no sé bien por qué, me fui aislando de mi pequeño círculo que antes tenía... pero no extraño amistades, o humanos... no me hace faltar "charlar" de estas cosas con alguien, de hecho, no me dan ganas. Nadie puede opinar, o pueden, pero en definitiva la única que puede hacer o dejar de hacer algo soy yo, y soy yo la que sufriría consecuencias por mis desatinos... por ende, las opiniones rara vez cuentan.

En definitiva, está todo lindo, lindo, tan lindo y no se por qué hace ya un par de semanas que no me sale disfrutar y que de hecho me siento mal, sea sin energía, con dolores de cabeza feos, resfrío, insomnio, pero especialmente con pensamientos, sentimientos y sensaciones desagradables, que sólo generan discordia o malestar.

En Michigan aprendí que mi felicidad y bienestar estaba en mi y que es más que nada un tema de actitud en mi caso. Hoy por hoy, esta actitud de mierda no me esta dejando disfrutar, o no me estoy dejando disfrutar. Y ya. No da.

"Pare de sufrir" y más al pedo... Cuando no hay por qué.

Salí a buscarte que en este pozo, lo único que hay es sombras y sigue bajando.