El sábado conocí a la Dr. F., mi nueva psicóloga y buena suerte con mis locuras. Me hubiera gustado tener siete horas como para ponerme al día. No lloré, le dí un paneo general de mis mayores conflictos. Entre que vengo cansada y esa mini revolución de caca me quedé medio depresiva. O será que la pastillita de la felicidad no está pegando...
De la valijita nunca más conseguí repuesto y es el colmo porque traté con dos de los amigos de Pablito y nada. Me da más que calor llamar a Colombia otra vez porque él nunca me volvió a responder los llamados. La verdad es que extraño, se sentía lindo.
Anoche Brian y yo salímos con Matt y al final, se sintió como las viejas noches que tanto detestaba. La verdad es que la pasé como el orto, no sé si es que yo no me he sentido bien los últimos dos o tres días o que él estaba hecho un idiota, o que había tomado un par de cervezas de más o todo junto, o un par, o nada. La cuestión es que volvímos tipo tres de la mañana a casa y fue re feo. Estaba triste, se me cayeron un par de lágrimas y me dormí de lo reventada que estaba. Pensé otra vez que quería dejarlo. Otra vez tuve la sensación que lo nuestro no tiene remedio, que la relación está condenada a la boludez total y perpetua.
Le tengo tan pero tan poca fe a la próxima semana, con Tito acá va a estar bueno, y por qué justo este imbécil de su amigo tenía que aparecer en la misma fecha? Idiota. En fin. Estoy triste y por sobre todo cansada. Creo que por sobre todas las cosas tengo una especie de apatía por la vida. No sé ni qué digo. No sé qué me molesta, pareciera que tengo ganas de estar enojada con él. La verdad es que anoche no hízo nada, nada de malo ni de bueno. Odio cuando toma, lo veo como un estúpido, re patético. No que yo sea viva.
Por qué el bienestar me dura tan poco? Anoche pensé brevemente que no sé qué quiero y que no sé si quiero estar con él... A veces es más lo que lastima que lo que ayuda, o aporta o lo que sea. No me vale la pena nada. Si no estuviera con él, no sé, no es medio al pedo vivir acá? Por otro lado, ni que tuviera mucha gente en Buenos Aires, esperandome. Dos, tres, tal vez.
La vida me agobia. No quiero estar. No quiero.
Pensaba que si me sigo sintiendo así, voy a tener que llamar a Larry y ver qué hago... La verdad es que hoy tengo unas ganas de morirme bárbara, la vida, la incertidumbre, el miedo a sufrir, todo, me agobia, estar viva me agobia.
Soy un rollercoaster de emociones de mierda. Me gustaría poder ir a un lugar, donde lo único que tuviera que hacer es hablar con Dra. F o alguien por el estilo y descansar, figurarme toda la mierda que me persigue y si no me la figuro que me sacrifiquen como a un caballo de carrera quebrado.
Dra. F. mencionaba lo fuerte que soy, que un sólo episodio de los que yo he vivido basta y sobra para que cualquier persona entre en un poso depresivo. Yo tengo siete de esos, no resueltos, la infancia, más todo lo que el día a día me provee. Estoy harta. Me voy a acostar a dormir. (domingo 6.25, todavia hay sol, pero en mí, llueve).
domingo, 15 de agosto de 2004
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
Moi...
A mí parecer elegir a alguien con quien pasar el resto, o parte, de la vida es algo que tendría q ser demaciado facil...Tan solo es lo que dice tu corazon. Si te pones a dudar tan solo un segundo es por que hay algo que realmente no funciona. Pero desgraciadamente no lo puedo llevar a la practica en mi vida, pero al menos intento tener los menos "peros" posibles de aquella persona con la que estoy, Por otro lado me parece que el flujo de la vida es demaciado sencillo y uno a veces se la complica tanto, dandole vueltas y mas vueltas, pero bueno, eso debe ser por que somos seres muy complejos(??) A veces preferiria ser un ser que actua por instinto.
Saludos
Publicar un comentario