jueves, 19 de abril de 2007

Chamuyo

Después de toda la pavada del pasado fin de semana, hoy nos volvímos a dirigir la palabra. La situación, una completa payasada. Lo que más me molestaba, era la sensación de que desde el otro punto de vista, me habían tomado por boluda.

Why talk the sweet talk and not follow thru when we were already having sex? Sex with you is fun and fine. Just please, don´t b.s. me;

La cuota de estupidez que yo le puse a la situación, no tiene vuelta. Fuera de eso, me quedaban los restos de dignidad y la posibilidad de ser yo la que diga cómo y cuándo se acaba.

¨Desde que te perdí, la vida me sonríe más y más¨ fue mi himno eufórico a la independencia. A medida que pasan los días, las semanas, la interpretación de esa independencia se transforma. La euforia inicial se transforma en rutina y así es como la perspectiva empieza a mutar.

Si fuera un caballo podría decir, para resumirlo en pocas palabras, que no añoro las riendas, pero ciertas partes de la pradera no eran tan verdes como parecían.

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