lunes, 31 de mayo de 2004

Amnesia se busca

830 Pablito Rago brilla por su ausencia. Un inesperado cruce intergaláctico con Tito y una conversación virtual sobre traumas de la niñez me deja pensando.
Recuerdos que vuelven y recuerdos que faltan de un rompecabezas infame. Cuesta abajo con mis pensamientos a la carga tengo más ganas de renunciar que de cualquier otra cosa. Hoy al menos, nada tiene sentido ni motivo. Es un puto lunes gris donde ni hay ganas de tener ganas de nada. No hay punto.
Se me cruzó hablar con Pablito pero no creo que entienda o que piense que es importante o no va a saber qué decir o hacer, o la frustración lo va a sobrepasar y se va a terminar enojando conmigo. Probablemente ni me crea. No sé, no dejo de pensar en todas las implicancias de este estúpido recuerdo que viene a caer justo ahora, qué mejor y peor momento para eso.
Quisiera agarrar una goma gigante y desaparecer de todos lados. La Valija aquieta un poco la cabeza pero no lo suficiente.
Estoy enojada, cansada y acostumbrada.

No hay comentarios.: