miércoles, 3 de febrero de 2010

Caracol

De la cama al trabajo, del trabajo a casa, de casa al gimnasio, y de nuevo a la cama. Esa es la nueva rutina.

Aunque en el gimnasio paso mas de dos horas cada vez que voy, no estoy creando el cuerpo perfecto porque solo hago ejercicio por media hora como mucho. El resto del tiempo voy al sauna, al spa que le dicen, donde hay un par de jacuzzi enormes y piletas, y despues me siento sola a meditar en mi miseria espiritual.

About the boy, no word. Quizas lo vea hoy en el gimnasio, pero definitamente no quiero ser la que busque, porque ya no da. No da acostarme con un pibe por tener uno mas para contar. No es de prejuicio y en su momento me divertia tener trofeitos como Sergei, porque hoy por hoy, me hacen sentir mas vacia que otra cosa, y despues lidiar con la indiferencia. En fin, no me da el cuero para ponerme en estas situaciones, especialmente si me gustara y terminara enganchada con uno de estos "pibes maravilla" para los que yo no represento nada, y no soy nadie mas que un culo (porque no tengo tetas).Nota al margen, si de tontos se trata, me gustan deportistas.

Asi sigue mi vida boba, a ver cuanto la arrastro.

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