viernes, 2 de julio de 2004

La playa

Vengo de cuatro horas mirando al mar, sentada en la arena, sol, calor y el viento del lago Michigan mantenía la perfecta sensacion térmica, mientras escuchaba Juana Molina y pensaba.
Pensaba en cuántas cosas que no entiendo, que no sé, pero no quiero pensar más. Al final pensé, a veces la satisfacción llega con los placeres más simples.
Me pusé de cara al sol, subí el volumen y canté bajito con Juana y las olas golpeando contra la costa.
Así fue felíz interminentemente por un par de horas. No es poco.

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